Pese a los aranceles del 15% que Estados Unidos aplica a los vehículos de origen mexicano desde 2025, General Motors (GM) mantiene firme su plan de inversión de 1.000 millones de dólares en México para el periodo 2026-2027. La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que este proyecto se alinea con el Plan México para encarar las presiones del comercio exterior. Francisco Garza, presidente de GM en México, detalló que en 2027 iniciará el ensamble local orientado al mercado interno, con el objetivo de alcanzar una capacidad de 80.000 vehículos anuales en 2030, promoviendo así un desarrollo industrial sostenible y de largo plazo.
Con 90 años de presencia en el país, la compañía opera como un pilar económico clave que genera 23.000 empleos en sus complejos de Coahuila, Estado de México, Guanajuato y San Luis Potosí. GM adquiere más de 28.000 millones de dólares anuales a una red de 650 proveedores nacionales. Su impacto es contundente: en 2025, uno de cada cuatro vehículos producidos en el territorio nacional salió de sus instalaciones.
Esta inversión llega en un momento complejo para el sector automotriz mexicano, cuyas exportaciones a EE. UU. cayeron 2,7% el año pasado debido a los gravámenes de Washington, registrando 3,3 millones de unidades, mientras que la producción nacional descendió 0,9%. Aun así, la apuesta de la armadora estadounidense fortalece la industria interna y reduce la dependencia externa.






