La presencia de mujeres en el Poder Judicial no solo enriquece la diversidad de perspectivas, sino que también contribuye a una justicia más equitativa y sensible.
En su columna, Verónica Gyvés Zárate enfatiza la trascendental importancia de la mujer en el Poder Judicial de México. Argumenta que la presencia femenina no solo enriquece la diversidad de perspectivas, sino que también es crucial para construir una justicia más equitativa y sensible en un país que aún lucha por la igualdad de género.
Gyvés Zárate comparte su vasta experiencia de 42 años en el ámbito judicial, desde sus inicios como Defensora de Oficio hasta su actual rol como Consejera del Poder Judicial de la Federación. A lo largo de su trayectoria como Agente del Ministerio Público, Secretaria de Acuerdos y Jueza Penal en el Tribunal Superior del Distrito Federal, ha sido testigo directo de las dificultades y las satisfacciones del camino, siempre enfocada en una justicia cercana y comprensible para la ciudadanía. Destaca cómo, en cada puesto, ha dictado sentencias que reflejan no solo la ley, sino también la empatía y la comprensión de las realidades sociales, enfrentando presiones y amenazas sin ceder en su compromiso.
La autora subraya que ser mujer en el Poder Judicial conlleva retos adicionales, pero también una responsabilidad de abogar por una justicia al servicio del pueblo. Reconoce que la corrupción y la impunidad persisten, favoreciendo a los privilegiados y generando desconfianza en el sistema. Por ello, considera que es la responsabilidad de las mujeres en el Poder Judicial trabajar para cerrar esa brecha, impulsando una justicia que no esté al servicio de unos pocos.
Finalmente, Gyvés Zárate hace un llamado urgente a la reforma judicial, destacando la necesidad de erradicar privilegios que han alejado a las instituciones de su labor fundamental: garantizar justicia para todos. Como Consejera, reitera su compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas para asegurar un sistema judicial accesible y confiable para todos los ciudadanos.






