Más allá de la dieta mensual, el glamur de ir en traje a unas oficinas con aire acondicionado y las invitaciones a eventos oficiales donde palmean en la espalda gente bonita y se toman fotos, no hay incentivos para quienes buscan reelegirse como diputado local en el Congreso de Coahuila (4 del PRI, 3 de Morena y 1 del PT; o sea 8 de los 16 que van en la boleta de mayoría). Ninguno mama su trabajo, ni siquiera el fuero es atractivo pues en nuestro estado de derecho todo es negociable políticamente. Es solo mantenerse «vigente» en tanto llega -si acaso llega- la oportunidad para cuajarse -ahora sí- en un Ayuntamiento, u otra posición donde se maneje presupuesto. Por ello esas elecciones dan tanta hueva y hay baja participación.






