Pero por mucho que se haya vuelto viral, no hay ninguna evidencia de que su combinación potencie sus beneficios.
El aceite de oliva tiene un sinfín de efectos positivos para la salud. Lo mismo que el zumo de limón, incluso diluido en agua.
Algo se vuelva viral no implica necesariamente que sea verdad. Como alerta Hannah Eby, especialista en Dietética y Nutrición, «la cantidad de consejos terribles sobre alimentación que se difunden en la actualidad en internet es abrumadora. Pero que el hecho de que alguien haya perdido peso o afirme ser Health Coach no significa que sus consejos sean seguros o precisos».
Te contamos lo que dice la ciencia sobre la idoneidad de tomar un combinado de aceite de oliva y zumo de limón en ayunas.
Limpia las impurezas de tu cuerpo
Como el resto de cítricos, el limón es una fruta rica en vitamina C, por lo que es eficaz a la hora de detoxificar el hígado. Además, como igualmente ocurre con el aceite de oliva, tiene un alto contenido en polifenoles. Unos compuestos con un potente efecto antioxidante que ayudan a eliminar los radicales libres que acaban dañando a las células. Por tanto, tanto este zumo como este aceite son eficaces para ayudar al cuerpo a limpiarse de impurezas. Por separado.
No hay ningún estudio que muestre que este efecto détox se vea potenciado cuando se toman combinados.
Perderás aún más peso
La vitamina C, como ha demostrado la Universidad de Iowa, es esencial para la síntesis por el organismo de la carnitina, aminoácido que transporta las moléculas de grasa a las células para que sean procesadas para obtener energía. Por tanto, esta vitamina es (muy) importante para eliminar el exceso de kilos. Sin embargo, «tomar zumo de limón en ayunas no ayuda a la hora de bajar de peso. Es sólo un mito».
Por su parte, el aceite de oliva es fuente de grasas saludables. Concretamente, de ácidos grasos monoinsaturados (MUFA), grandes aliados de la salud metabólica y del peso saludable. Tal es así que, dados sus componentes, podría esperarse que su combinación con el zumo de limón induzca una bajada de kilos aún mayor. Pero no hay ninguna evidencia al respecto.
Mejora las digestiones
Entre otros muchos beneficios, «el aceite de oliva, gracias a sus fitonutrientes, mejora la salud digestiva». Una bondad igualmente atribuible a la vitamina C, pues de acuerdo con la Hospital Universitario Montefiore de Nueva York facilita la absorción de algunos nutrientes cuyo déficit es responsable de distintos trastornos digestivos.
Pero aún hay mucho más. También promete evitar la aparición de piedras en el riñón. Un beneficio que, de nuevo, ha sido confirmado, en este caso por el Hospital de Bisceglie, tanto con la ingesta de aceite de oliva como de vitamina C. No así cuando se toman en combinación. Lo mismo que sucede con el alivio del dolor articular, en el que el ácido oleico del aceite y la vitamina C, dado sus efectos antiinflamatorios, pueden resultar eficaces. O con la ralentización del envejecimiento, una vez más únicamente observada cuando los ingredientes de este cóctel viral se toman por separado.
Todo está por demostrar
En definitiva: tanto el aceite de oliva como el zumo de limón son muy buenos para la salud. Pero que tomarlos juntos y revueltos potencie aún más sus beneficios está por demostrar.
Tal es así que el doctor Óscar Atienza, profesor de Medicina y Cirugía en la Universidad Nacional de Córdoba en Argentina, no lo aconseja. No sólo por su cuestionable sabor, sino porque «tomar zumo de limón con aceite de oliva por la mañana no va a aportar ninguna mejora a tu salud. No hay que hacer caso a los influencers que recomiendan este tipo de cuestiones de salud».