La curadora mexicana Laura Filloy Nadal codirigió la readaptación de la Sala Arte de la Antigua América, que exhibe cerca de 700 piezas. El recinto neoyorquino anunció que el público podrá reingresar al ala Michael C. Rockefeller a partir del 31 de mayo de 2025.
Concebido a finales del siglo XIX, para preservar y divulgar piezas artísticas representativas de la refinación estética alcanzada por el ser humano en diversos momentos y lugares del planeta, el Museo Metropolitano de Arte (Met, por su acrónimo inglés) entra a una nueva etapa de su historia, de la mano de la reapertura de su ala Michael C. Rockefeller.
Así se anunció este miércoles en conferencia de prensa en el museo neoyorquino, para dar a conocer los nuevos rostros de las tres salas que comparten dicha ala: África, Oceanía y Arte de la Antigua América, la última de las cuales ahora hace patente la mayor colaboración con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), de México.
Para Laura Filloy Nadal, responsable del rediseño curatorial de la Sala de Arte de la Antigua América, junto con Joanne Pillsbury, curadora de Arte Americano Antiguo Andrall E. Pearson en el Met, esta reapertura marca el cierre de casi una década de trabajo.
La académica mexicana, investigadora del INAH, quien en nuestro país ha tenido a su cargo el estudio integral y la restauración de la máscara funeraria de Pakal ‘el Grande’, soberano de Palenque, señala que, en 2018, en el Museo Nacional de Antropología (MNA), de la Ciudad de México, iniciaron una serie de reuniones encaminadas a repensar la presencia de las sociedades americanas, pasadas y presentes, en el Met.
Con la participación de investigadores como el director del MNA, Antonio Saborit García-Peña; la titular del Museo del Templo Mayor, Patricia Ledesma Bouchan, y otros especialistas de instituciones y museos de Centro y Sudamérica, emprendieron el citado reordenamiento conceptual de la sala.
Así, Filloy Nadal y Pillsbury llegaron a una cifra cercana a los 700 objetos patrimoniales, elaborados en piedra, madera, cerámica, metal, jadeíta y concha, entre otros, que recorren una temporalidad que va, aproximadamente, del año 1200 a.C., al comienzo del siglo XVI y la llegada de los exploradores europeos al continente americano.
“Un objetivo es comunicar la vastedad territorial de las culturas americanas. De este modo, al ingresar a las galerías de Arte Moderno y Contemporáneo del museo, se puede apreciar una gran sección dedicada a los textiles sudamericanos.






