Desde 1995, los ciudadanos mexicanos han estado pagando una deuda privada, el Fobaproa, que fue ilegalmente asumida como deuda pública por el gobierno de Ernesto Zedillo. A pesar de que los mexicanos nunca fueron consultados y han pagado más de 2 billones de pesos en intereses, la deuda aún asciende a más de 1.1 billones de pesos y se prevé que no terminará de pagarse sino hasta el 2057. Esto significa que al menos tres generaciones de mexicanos tendrán que cargar con esta obligación financiera.
La Denuncia de la Presidenta Sheinbaum
Recientemente, la presidenta Sheinbaum denunció una nueva irregularidad: los bancos, beneficiarios de este rescate financiero, han estado deduciendo de impuestos las pequeñas «aportaciones» que hacen al IPAB (el sucesor del Fobaproa). Mientras la mayor parte de la carga financiera recae sobre el pueblo mexicano, los bancos se benefician fiscalmente. Sheinbaum anunció que esta deducción fiscal de los bancos, que asciende a unos 10 mil millones de pesos, será eliminada a partir del próximo año como parte del nuevo Paquete Económico.
Un Sistema Financiero Oligárquico
La columna concluye haciendo un paralelismo histórico con la advertencia del exsecretario de Hacienda José Yves Limantour de 1897. Limantour ya señalaba que el control de los bancos le daba a un pequeño grupo una influencia dominante sobre la economía del país, creando una «oligarquía de instituciones de crédito». El autor de la columna subraya que es responsabilidad del gobierno actual poner un freno a los abusos de la banca, en contraste con los gobiernos neoliberales del pasado que sirvieron a los intereses del gran capital.






