«No mames, cab… desde las dramáticas reuniones con los padres de Ayotzinapa hasta esto, cabrón, que es… a ver: había un, no mames, no voy a mentir, ¿eh?, y te voy a decir cómo hablaba ese cabrón. Hubo uno que me decía: “Yo jefe gran nación chichimeca, vengo Guanajuato, yo decir a ti o diputados para nosotros o yo no permitir tus elecciones”. Cuando te estoy diciendo… Se ve que este güey yo no sé si sea cierto que hable así, cabrón, o vio mucho Llanero solitario, con eso de Toro, cabrón. No mames, solo le faltó decir: ‘Yo gran jefe Toro Sentado, líder gran nación chichimeca’. No mames, cab, está de pánico, cabrón. O acabamos muy divertidos o acabamos en el siquiatra de aquí, cabrón».
En ese tono —pulcro y académico—, el presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, narró al secretario general del organismo, Edmundo Jacobo, su reunión con representantes de los pueblos indígenas del país, celebrada el 24 abril de 2015. Antes le había dicho: —No mames, cabrón, hay que escribir… te acuerdas, de veras… una Crónicas marcianas desde el INE… jaja. —«Haciéndole al nuevo Ray Bradbury… reloaded» —replicó Jacobo entre risas.
La charla telefónica se filtró a los medios… y ardió Troya. El episodio chisporroteó como pólvora en la prensa nacional y extranjera y recorrió las venas de las redes sociales. Córdova se deshizo en disculpas con Mauricio Mata Soria, gobernador indígena pluricultural de Guanajuato, a quien se había referido como Toro Sentado. «Realmente, dan dos caras, nos tratan bien cuando estamos frente a ellos, y en las espaldas hablan mal de nosotros», declaró a Excélsior Hipólito Arriaga Pote, conocido como gobernador indígena nacional. «Inclusive cuando fuimos el primer día (al INE el 23 de abril), nos trataron de indios mugrosos todos los empleados» (CNN México, 21.05.15).
La Secretaría de Educación Pública incluyó el episodio en el libro de sexto de primaria Proyectos Comunitarios, correspondiente a los ciclos 2023-2025. Córdova se amparó; la anterior Suprema Corte de Justicia de la Nación le tendió su manto y ordenó suprimir cualquier referencia de los textos digitales e impresos. Sin embargo, de la memoria colectiva y del ciberespacio no desaparecerá. Córdova terminó su gestión al frente del INE el 3 de abril de 2023, y Edmundo Jacobo se marchó con él. La reforma electoral promovida por el expresidente López Obrador terminó con más de 20 años de control del INE por parte del PRI y el PAN.
Córdova es hoy, junto con su antecesor, Carlos Ugalde, defensor a ultranza de la democracia y crítico acérrimo de los gobiernos de Morena. Si con el mismo rigor y celo democrático hubieran actuado en las elecciones de 2006 y 2012, ni Felipe Calderón ni Enrique Peña Nieto habrían sido presidentes. El primero, por la intromisión de Vicente Fox en el proceso y el manejo amañado del entonces Instituto Federal Electoral (IFE) en el cómputo de votos. Y el segundo, por haber excedido por seis veces el tope de gastos de campaña y la compra masiva de votos. En ambos casos, el IFE y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) tenían elementos para anular la elección, pero prefirieron mirar a la derecha, la cual determinaba de qué color debía ser la democracia.






