La región refuerza su apuesta por el sector audiovisual como fuerza turística en el exterior y fuente de ingresos en competencia con el resto de grandes capitales europeas
Quienes visitan Nueva York por primera vez lo saben: la vista del ‘skyline’ de Manhattan desde el East River no resulta extraña a los ojos, hartos de verlo en las pantallas. Es la magia del cine, capaz de transportar al espectador a los lugares más insospechados del mundo como si de postales se trataran. Por eso, Madrid quiere apostar más fuerte por una industria, la audiovisual, que sea capaz de crear esos iconos en el imaginario colectivo e incidir así en dos de los ejes de gobierno actuales, la promoción turística y el retorno económico en forma de inversión extranjera. Ponerse en el mapa, en definitiva.
El meollo del plan anunciado por la Comunidad se mueve en cinco ejes y concreta una decena de puntos de trabajo. La promesa consiste en incrementar en un 130% el presupuesto regional para ayudas al sector, que será de casi 6 millones de euros el próximo año. No es derramar una lágrima en la lluvia. Esta industria representa el 2,6% del PIB de la Comunidad, con más de 3.500 empresas dedicadas a ella (ocho de cada diez son cinematográficas).
Por ello, a través de la entidad crediticia Avalmadrid, habrá ayudas por primera vez; otro de los incentivos será que las producciones introduzcan la inteligencia artificial; una mayor presencia en mercados internacionales; se potenciará la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad (con formación en sonido, IA, bases de datos, postproducción, diseño de vestuario…), y otras iniciativas.






