Los retrasos y cancelaciones aéreas elevan la presión para que demócratas y republicanos negocien para poner fin al bloqueo presupuestario
La autoridad aérea estadounidense (FAA, en sus siglas en inglés) ha ordenado desde la madrugada del viernes la cancelación de 932 vuelos en los 40 principales aeropuertos de Estados Unidos. Además, 3.382 se han retrasado, con lo que el número total de afectados supera los 4.000. Las restricciones del tráfico de aviones anunciadas a principios de esta semana tratan de hacer frente a la saturación del sistema aéreo del país provocada por el cierre del Gobierno, que alcanza ya 38 días. El motivo de este bloqueo, que es ya el más largo en la historia de Estados Unidos, es la incapacidad de republicanos y demócratas de ponerse de acuerdo para prorrogar el presupuesto.
La compañía de análisis de aviación FlightAware calcula que este viernes se han cancelado 851 vuelos de los cerca de 25.000 programados este viernes en Estados Unidos. En un viernes habitual se cancelan unos 200 vuelos en el país. Cuando hay condiciones climatológicas adversas, las anulaciones se multiplican. En total, más de 100.000 viajeros se han visto afectados. Los principales aeropuertos afectados son los de Chicago, Atlanta, Dallas y Denver, según la estadística recopilada por FlightAware.
El bloqueo administrativo tiene cerradas o con baja actividad a decenas de agencias federales por falta de fondos. Los casi 13.000 controladores aéreos y los miles de trabajadores de seguridad de los aeropuertos llevan sin cobrar su salario desde el 1 de octubre por esta situación. Muchos han decidido pedir bajas para buscar otra fuente de ingresos con la que poder pagar la hipoteca, el préstamo del coche, el colegio de sus hijos o, simplemente, para poder llevar comida a casa, según reconoció hace unos días el secretario de Transportes, Sean Duffy.
Las restricciones provocadas por el cierre federal no afectan solo a los aeropuertos. Unos 42 millones de personas que dependen de las ayudas públicas para conseguir alimentos se están viendo afectados por el recorte de fondos públicos.
La restricción del tráfico aéreo eleva la presión sobre los republicanos y demócratas para que pongan fin al cierre del Gobierno. Los líderes de los principales partidos tratan de negociar este viernes en el Capitolio, pero las posturas siguen distantes. Los republicanos empiezan a estar desesperados, pero siguen rechazando desviar más fondos para financiar los seguros sanitarios, como piden los demócratas.
Las reducciones de vuelos podrían aumentar hasta el 20% si el cierre del gobierno se mantiene y se agrava la falta de personal de control del tráfico aéreo, según Duffy.
Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presiona a su partido para que ponga fin al cierre del Gobierno. Las encuestas muestran un desgaste del inquilino de la Casa Blanca. Los ciudadanos le culpan por la falta de acuerdo y los recortes de fondos en decenas de agencias estatales. Decenas de miles de funcionarios llevan más de un mes sin cobrar su sueldo.
El revés electoral que sufrió el pasado martes también juega en su contra. El socialista Zohran Mamdani logró la alcaldía de Nueva York. Su partido también ganó las carreras para gobernar Virginia y Nueva Jersey. La victoria ha dado alas a los demócratas para mantener su postura en el Senado.






