El Gobierno de Estados Unidos planteará que el 50 por ciento de los componentes y materiales de un automóvil procedan de fuentes estadounidenses como condición para acceder a aranceles preferenciales. De acuerdo con información de The Wall Street Journal, esta propuesta formará parte de las negociaciones para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), esquema comercial que regula el intercambio en la región de Norteamérica.
La iniciativa de la Casa Blanca implicaría una modificación estructural al acuerdo vigente desde 2020, obligando a las armadoras a sustituir proveedores de México y Canadá por empresas estadounidenses. Actualmente, las reglas de origen del tratado exigen que el 75 por ciento del vehículo se fabrique en la región sin especificar cuotas por país. La nueva postura de los negociadores de Estados Unidos busca elevar el Valor de Contenido Regional al 82 por ciento, condicionando además que la mitad de dicho valor sea producido en su territorio nacional para relocalizar las inversiones del sector automotriz.
El planteamiento coincide con la visita de una delegación del Departamento de Comercio de Estados Unidos a la Ciudad de México para iniciar las conversaciones preliminares con las autoridades mexicanas. Ambos gobiernos tienen programado celebrar una segunda ronda de contactos formales en Washington durante el próximo mes de julio, periodo en el que se cumple el plazo de seis años acordado originalmente para la revisión del tratado. Cabe destacar que el intercambio comercial bajo el TMEC representa cerca de 900 mil millones de dólares y abarca más del 80 por ciento de las exportaciones de México, país que cuenta con una amplia red de plantas de ensamble y fabricación de autopartes enfocadas en el mercado norteamericano.






