A pesar de que el Día Internacional de la Igualdad Salarial nos recuerda la importancia de este tema, los datos en México revelan una realidad desalentadora. La brecha salarial de género sigue siendo un problema significativo que afecta a las mujeres en todos los sectores del mercado laboral.
La organización «México, ¿cómo vamos?» ha revelado cifras alarmantes: por cada $100 pesos que gana un hombre, una mujer recibe tan solo $83. Esta desigualdad se acentúa aún más en el sector informal, donde la proporción baja a $72 por cada $100 que gana un hombre. Aunque la brecha es menor en el empleo formal, sigue siendo considerable, ya que las mujeres ganan $88 por cada $100 de sus pares masculinos.
Esta situación evidencia que, en el camino hacia la igualdad de género, México avanza a un ritmo insuficiente, especialmente en el ámbito salarial. Para cerrar esta brecha, se necesitan políticas integrales y coordinadas que vayan más allá de las transferencias monetarias. Una de las medidas más urgentes es el fortalecimiento de la infraestructura de cuidados, incluyendo estancias infantiles, escuelas de tiempo completo y asilos. Estas iniciativas no solo benefician a las mujeres, sino que también generan un impacto positivo en toda la sociedad al permitir su plena incorporación al mercado laboral.
Además, es crucial implementar políticas de flexibilidad laboral con corresponsabilidad, como licencias parentales igualitarias y criterios transparentes para ascensos y salarios. La igualdad salarial no es solo una cuestión de justicia, sino un pilar fundamental para construir una economía más justa, productiva y sostenible para todos.






