El artículo de Priscila Monge Kincaid expone que el derecho al cuidado es la nueva frontera de la lucha feminista de la cuarta ola, que busca visibilizar y reconocer el trabajo de cuidados, realizado mayoritariamente por mujeres. El texto detalla la evolución de este derecho, que ha pasado de ser un beneficio para trabajadoras formales a un derecho universal y una corresponsabilidad entre el Estado, el mercado, la comunidad y las familias.
La autora señala que, aunque algunos países de Latinoamérica lo han reconocido en sus constituciones o han implementado leyes y sistemas de cuidados, el avance es desigual. Específicamente, en el caso de la Ciudad de México, aunque la Constitución de 2017 lo reconoce, la legislación secundaria necesaria para su implementación ha sido aplazada, a pesar de órdenes judiciales.
Monge Kincaid subraya que sin una ley específica, el derecho al cuidado corre el riesgo de ser un mero «mandato simbólico» sin valor jurídico real, ya que las políticas públicas actuales son insuficientes. Para la autora, es fundamental que se legisle tanto a nivel local como nacional para crear un Sistema Nacional de Cuidados, garantizando que este derecho se convierta en una realidad que transforme la vida de las mujeres y beneficie a toda la sociedad.
El feminismo ha puesto en el centro la economía del cuidado, resaltando su conexión con la sostenibilidad de la vida y el medio ambiente. A pesar de los avances legales y el reconocimiento en algunas constituciones, la agenda enfrenta resistencias. Por ello, la autora enfatiza la necesidad de una voluntad política sostenida, presión social y un marco legal sólido para asegurar que este derecho no se convierta en «letra muerta». Es crucial que el Estado no solo sea un proveedor de servicios, sino el organizador de un aparato gubernamental para garantizar y regular las responsabilidades de todos los actores involucrados. En última instancia, la autora afirma que la lucha continuará a través de litigios y colaboración, buscando una Ley de Cuidados no solo para la capital, sino para todo el país.






