Organizaciones sindicales independientes han denunciado violaciones a la libertad sindical en las plantas de General Motors (GM) en San Luis Potosí y Pirelli en Silao, Guanajuato. Acusan a ambas empresas de intromisión en la disputa por la titularidad de los contratos colectivos de trabajo (CCT), favoreciendo a un sindicato «patronal» llamado «Carlos Leone».
Según Wildebardo Gómez Zuppa, investigador del Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical, el sindicato «Carlos Leone» está «controlado por abogados supeditados a las empresas», y su secretario general, Carlos Islas Rendón, tiene nexos con viejas centrales obreras como la CTM. Gómez Zuppa también reveló que Islas Rendón forma parte de la dirigencia de otros siete sindicatos, donde los miembros «solo intercambian carteras».
En la planta de GM, 6,500 trabajadores votarán entre hoy y el 27 de junio para elegir a su representante sindical: el SINTTIA (Sindicato Independiente Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Industria Automotriz) o el sindicato «Carlos Leone». El SINTTIA ha denunciado «amenazas y actos de intimidación» por parte del sindicato patronal, así como el otorgamiento de licencias injustificadas por parte de GM para actividades de propaganda.
En Pirelli, la Liga Sindical Obrera Mexicana (LSOM) busca disputar la titularidad del CCT al sindicato «Miguel Trujillo» de la CTM, al que también acusan de representar intereses empresariales. Un juez laboral federal excluyó a la LSOM de una próxima votación argumentando que no alcanzaron el número de firmas requerido, basándose en un padrón de trabajadores supuestamente «inflado» por la empresa.






