La democracia en riesgo: Morena, impunidad y fractura interna
Autoritarismo, crisis económica y presiones externas marcan el momento más delicado del régimen inaugurado por López Obrador.
Por: Jorge Arturo Estrada García
La izquierda latinoamericana degeneró en dictaduras terribles. Desgraciadamente, para los mexicanos, vamos por el mismo camino. Morena es una clase política infectada por la corrupción. La estrategia son la demagogia y la impunidad. El pago de favores a personajes que colaboraron con el Rey del cash es la regla inmutable. El desarrollo del país no esrelevante para ellos, conservar el poder es lo más importante.
Los escándalos de corrupción estallan cada semana, en casi cada rincón del país. El Nuevo PRI del “protegido”, Enrique Peña Nieto, se quedó corto. El morenismo, en siete años, se revela como un grupo de políticos empoderados que se enriquecen a manos llenas. Que se unieron a un proyecto que ofrece impunidad, a cambio de lealtad.
El grupo en el poder sigue al pie de la letra el manual de los dictadores populistas para desmantelar las democracias y perpetuarse en el poder. Los asesores, españoles, como Pablo Iglesias y Juan Manuel Monedero cobran mucho en diversas dependencias mexicanas.
Ahora, la izquierda, no sólo llega por el poder, sino para acumular fortunas personales. Para, enseguida y sin pudor, exhibir su nueva riqueza en redes. Eso parece serimprescindible. No se pueden resistir. Ahora todos son “empresarios” proveedores de los gobiernos de todos los niveles.
En México, a los pobres les regalan unos miles pesos que no bastan para comprar medicinas, ni servicio médico. Mucho menos, para obtener seguridad para sus familias. Tampoco empleos formales, con prestaciones. Sin embargo, el acarreo masivo es lafórmula retro priista, que Morena usa para ganar elecciones. Ya hasta construye sus sectores obreros magisteriales, populares y campesinos. Por supuesto, con líderes impresentables.
Para llegar al poder, Andrés Manuel López Obrador, se convirtió en recolector de apoyos en cash, lo mismo con políticos de todas las calañas, que de empresarios listos para hacer engordar sus cuentas y, también, con la delincuencia. A todos le prometió grandes negocios e impunidad.
Eso es evidente, en Palacio Nacional se la pasan con sus rollos desgastados y sus excusas e “investigaciones” con conclusiones increíbles. Toda la vida pública oficial se ha vuelto opaca. La dictadura imperfecta se está gestando. La ley electoral que se reformará, en unos meses, pondrá los últimos clavos del ataúd de la democracia.
Simultáneamente, Donald Trump se impone al Palacio Nacional con sus exigencias. La viabilidad económica y social del país dependen del tratado comercial con Estados Unidos. Morena es vulnerable, ya acumula muchos pecados. Adicionalmente, se fractura entre “Claudistas” y “Amlistas”. Eso alimenta los escándalos. La situación económica del país es muy mala y se empeora cada día. Viene una temporada intensa. Veremos.






