El periodista Nik Martin reportó para el medio Deutsche Welle que los principales fabricantes de la industria automotriz alemana han anunciado planes de reestructuración que contemplan la eliminación de miles de puestos de trabajo. La medida responde a la creciente presión competitiva ejercida por los constructores de vehículos eléctricos provenientes de China, factor que ha mermado el volumen de ventas y el margen de precios de las firmas europeas en mercados clave.
En su informe, Nik Martin detalló para Deutsche Welle que BMW se sumó a este proceso tras hacer pública la supresión de hasta 8,000 empleos a nivel global, lo que representa cerca del 5 por ciento de su plantilla total. La compañía con sede en Múnich prevé aplicar la reducción mayoritariamente en sus operaciones de Alemania mediante rotación natural y bajas voluntarias, afectada por un descenso del 30 por ciento interanual en sus entregas dentro del mercado chino durante el trimestre finalizado en junio.
Por su parte, Porsche proyecta la eliminación de 5,000 plazas de trabajo en suelo alemán hacia el año 2035, afectando sus instalaciones de producción en Stuttgart-Zuffenhausen y su centro de investigación en Weissach. Esta decisión complementa un plan previo anunciado por la firma de autos deportivos para prescindir de 1,900 posiciones y no renovar 2,000 contratos temporales.
En el caso de Volkswagen, la corporación duplicó sus proyecciones iniciales para contemplar el recorte de hasta 100,000 puestos laborales y el eventual cierre de cuatro plantas en Alemania. El reporte publicado en Deutsche Welle señala que la estructura de costos operativos de la empresa y el lento avance en la transición hacia la movilidad eléctrica han debilitado su posición comercial en Europa y Asia, desatando la oposición de sindicatos y del gobierno de Baja Sajonia.
Finalmente, el análisis firmado por Nik Martin expone que Audi prevé la reducción de 7,500 empleos administrativos y de desarrollo para 2029, además de evaluar el cese de operaciones en su planta de Neckarsulm rumbo al año 2030. En tanto, Mercedes-Benz avanza en un plan de ahorro de 5,000 millones de euros proyectado a 2027, habiendo concretado la salida voluntaria de 5,500 colaboradores en áreas técnicas y de administración.






