Una investigación de EL PAÍS reveló que la red de contrabando de combustible, presuntamente liderada por los hermanos Farías Laguna, operó al menos desde junio de 2023, un año antes de lo que las autoridades mexicanas habían informado. Según los hallazgos basados en registros de puertos y aduanas, esta red de huachicol fiscal realizó 69 envíos y obtuvo beneficios de al menos 150 millones de dólares.
El informe oficial del gobierno de Claudia Sheinbaum indicó que la trama comenzó en abril de 2024, con 31 envíos. Sin embargo, la nueva información profundiza la magnitud del delito, revelando que el esquema operó con una “precisión marcial” para introducir ilegalmente más de 564 millones de litros de combustible, disfrazado como aditivos para aceites lubricantes. La operación se concentró principalmente en los puertos de Tampico y Altamira, Tamaulipas, aunque también se detectaron envíos en los puertos de Guaymas y Ensenada.
Los líderes de la red, los vicealmirantes Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna, son sobrinos políticos del exsecretario de Marina, José Rafael Ojeda Durán. Se les acusa de usar su influencia para colocar a personas de confianza en puestos clave de aduanas. Mientras se revelan más detalles del caso, la presidenta Sheinbaum ha asegurado que las detenciones no han terminado. Por su parte, el actual secretario de la Marina, Raymundo Pedro Morales, se refirió al caso como un “difícil trance” y aseguró que era “imposible callarlo”, reflejando la complejidad del caso para la institución.






