El gobernador Manolo Jiménez Salinas encabezó la reunión del Consejo de Seguridad y Desarrollo Regional (Consede) en Ciudad Acuña, marco en el que reafirmó el compromiso de su administración por mantener un esquema de gobernanza participativa. Estos encuentros, que se replican en las cinco regiones de la entidad, reúnen a representantes de la iniciativa privada, la sociedad civil, alcaldes y mandos de las fuerzas de seguridad con el fin de supervisar indicadores clave en materia de seguridad, infraestructura sostenible y competitividad global.

Durante la sesión, el mandatario estatal subrayó que el trabajo en equipo es la principal fortaleza de Coahuila, lo que ha permitido posicionar a la entidad como el estado más seguro del norte de México y el segundo a nivel nacional. Jiménez Salinas destacó que las fronteras de Coahuila son las más seguras del país y que Saltillo se mantiene como la capital con mejores índices de seguridad. Para fortalecer este blindaje, informó que se ejerce un presupuesto histórico de cuatro mil millones de pesos este año, el cual incluye una inversión significativa para robustecer el sistema de videovigilancia e inteligencia en municipios fronterizos como Acuña.
En el rubro de desarrollo económico e infraestructura, el gobernador revisó los proyectos financiados a través del Impuesto Sobre Nóminas (ISN), orientados a obra social y conectividad. Anunció que en las próximas semanas se presentará un paquete de megaobras en conjunto con el gobierno federal y el sector privado, enfocadas en la modernización de la carretera 57 para optimizar el flujo comercial desde Saltillo hasta Piedras Negras y Acuña. Finalmente, los representantes empresariales reconocieron la apertura al diálogo y la estabilidad social de la entidad, factores que consolidan a Coahuila como un polo de atracción para la inversión extranjera a pesar de la volatilidad en el panorama económico internacional.






