Saltillo, Coahuila de Zaragoza; a 8 de julio de 2025. El gobernador Manolo Jiménez Salinas, acompañado por el alcalde de Saltillo, Javier Díaz González, y el secretario de Infraestructura, Miguel Ángel Algara Acosta, supervisó el progreso de la modernización de la carretera Saltillo–Zacatecas. Esta obra crucial, que presenta un 38% de avance y una inversión de 490 millones de pesos, se espera que esté concluida para mediados de 2026.
Jiménez Salinas destacó que la ampliación de esta carretera, específicamente el tramo a Derramadero, mejorará significativamente la movilidad y la conectividad, impulsando el desarrollo industrial de la región Sureste. Recordó que este proyecto fue un compromiso desde su etapa como presidente municipal.
La modernización beneficiará a más de 20 mil trabajadores que transitan diariamente, así como a los habitantes de los ejidos de la zona, reduciendo los tiempos de traslado y aumentando la seguridad. El gobernador comparó su impacto con la ampliación del bulevar Nazario Ortiz, ambas diseñadas para descongestionar el tráfico.
Esta obra se suma a numerosos proyectos de infraestructura en Coahuila, incluyendo el bulevar Chuy María Ramón en Acuña, la próxima ruta fiscal en Piedras Negras, la rehabilitación de la autopista Premier, el libramiento Carlos Salinas en la región Centro, y el deprimido Abastos–Independencia y el bulevar La Joya–La Partida en La Laguna. Todos estos proyectos, resultado de compromisos de campaña, buscan mejorar la conectividad, competitividad y desarrollo del estado.
Además de estas grandes obras, la administración de Jiménez Salinas está realizando obras sociales de agua, drenaje, electrificación, techos y cuartos, en colaboración con los municipios. El alcalde de Saltillo, Javier Díaz González, agradeció la colaboración, enfatizando la importancia de la obra para mantener a Saltillo como una de las ciudades más competitivas de México.






