En el marco de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia celebrada en Barcelona, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó una agenda enfocada en la paz y la sostenibilidad.

Ante líderes internacionales, la mandataria propuso destinar el 10 por ciento del gasto militar global a un programa masivo de reforestación, con el objetivo de sustituir la inversión en armamento por la recuperación de millones de hectáreas anuales.
Durante su intervención en el recinto Fira Barcelona, Sheinbaum también impulsó una declaración formal en contra de cualquier intervención militar en Cuba. La jefa del Ejecutivo mexicano enfatizó que el diálogo y la soberanía deben prevalecer sobre la fuerza, citando los principios constitucionales de no intervención y autodeterminación de los pueblos que rigen la política exterior de su administración.
La presidenta aprovechó el foro para invitar a las naciones participantes a que México sea la sede de la próxima cumbre en 2027. Su propuesta para dicho encuentro se centra en debatir modelos económicos basados en el bienestar social y en una estructura democrática que responda directamente a las necesidades populares, alejada de los intereses de las élites.
Acompañada por el canciller Roberto Velasco y la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, Sheinbaum subrayó que la verdadera democracia implica el acceso universal a la salud, la educación y la cultura. Reafirmó el compromiso de su gobierno con el lema «por el bien de todos, primero los pobres», destacando que la lucha contra la desigualdad es el pilar fundamental para erradicar el odio y la violencia en el escenario internacional.
Finalmente, la mandataria reivindicó la historia de resistencia de México y el hito de haber elegido a la primera mujer presidenta en su historia. Concluyó su mensaje asegurando que solo el respeto a la diversidad y la cooperación permitirán construir un mundo incluyente y pacífico.






