Ciudad de México; 1 de noviembre de 2025. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, dedicó la Ofrenda de Día de Muertos en Palacio Nacional a las mujeres indígenas de México, destacando su papel como guardianas de la vida, la sabiduría y la tradición ancestral del país.
«Es una tradición muy distinta a la de otras culturas. Es una visión de la muerte completamente distinta que viene de los pueblos originarios, de los pueblos indígenas. Y este año lo dedicamos a las ancestras de México», declaró la mandataria en el marco del Año de la Mujer Indígena.
La ofrenda, que se llena de flores, colores y símbolos, fue un reconocimiento a aquellas que han legado su conocimiento y su identidad a las nuevas generaciones. Sheinbaum honró «a las que cuidaron la milpa, a las que curaron con hierbas, a las que contaron historias bajo la luna, a las que defendieron su tierra y dignidad». Subrayó que estas ancestras «siguen aquí, en la voz del viento, en el pulso de la tierra, en el eco de cada palabra de su lengua materna».
El montaje fue realizado por la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) y consistió en la fusión de cinco altares, que representan el reencuentro de la comunidad y las familias con sus antepasados. La descripción oficial destaca que estos altares son un «deber de gratitud, lealtad y apego a la tradición».
Esta ofrenda rinde homenaje a las abuelas que han sido transmisoras de la lengua originaria, de conocimientos diversos, y han legado su sabiduría a través de recetas de cocina, medicina tradicional, textiles, danzas y cantos, permitiendo a la nación continuar siendo orgullosamente lo que es.
La mandataria recordó que, en 2024, la ofrenda se había dedicado a las mujeres que marcaron el rumbo de la nación mexicana, tanto heroínas reconocidas como anónimas. En 2025, el foco se pone en la raíz profunda de la identidad nacional: la mujer indígena.






