Durante la conmemoración del 100 aniversario de la fundación del Banco de México (Banxico), la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció a la institución como un «guardián de la estabilidad y garante de la soberanía económica». La mandataria destacó que la autonomía y rigor técnico de Banxico han sido cruciales para proteger el poder adquisitivo de las familias y contener la inflación.
Sheinbaum Pardo señaló que el desafío actual es doble: mantener la estabilidad y baja inflación mientras se impulsa un crecimiento económico con justicia. Para lograrlo, enfatizó la necesidad de una mayor coordinación entre Banxico, el Gobierno de la República y la banca privada y de desarrollo. Subrayó que el financiamiento, en lugar de ser un privilegio, debe convertirse en un motor de desarrollo, ya que México, en comparación con otras economías, tiene un bajo nivel de crédito en relación con su Producto Interno Bruto (PIB).
La Presidenta también mencionó la importancia de su Plan México, enfocado en la producción nacional y el fortalecimiento del mercado interno, con el apoyo de Banxico para asegurar la estabilidad macroeconómica. Otro desafío clave, según la mandataria, es la digitalización, que permitirá la inclusión financiera de los mexicanos que han estado históricamente fuera del sistema bancario.
Por su parte, la gobernadora de Banxico, Victoria Rodríguez Ceja, reafirmó el compromiso del banco con su objetivo principal: mantener la inflación general en una meta del 3%, con acciones como la reciente reducción de 25 puntos base en la tasa de referencia. El secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, agregó que la estabilidad económica del país se basa en la estrecha coordinación entre Banxico y el Gobierno federal, como se demostró al enfrentar los recientes choques inflacionarios globales.
La Fundación y los Primeros Cien Años del Banco de México
El 1 de septiembre de 1925, durante el gobierno de Plutarco Elías Calles, se materializó un anhelo de más de un siglo: la creación de un banco central en México. La inauguración del Banco de México (Banxico) fue la culminación de un largo proceso para poner fin a la inestabilidad y el caos monetario que habían caracterizado al país desde el siglo XIX, un problema agravado por la Revolución Mexicana. El artículo 28 de la Constitución de 1917 ya había establecido la creación de una entidad bajo el control del gobierno para la emisión exclusiva de moneda, aunque la fundación tardó varios años en concretarse.
En sus primeras décadas, Banxico se enfocó en consolidar su rol como el único emisor de billetes, buscando la confianza de la población que había sufrido con las emisiones de dinero sin respaldo durante la Revolución. El Banco no solo emitía papel moneda, sino que también asumió la responsabilidad de regular la cantidad de dinero en circulación, una función crucial para la estabilidad económica del país. Además de su papel como banco central, Banxico fungió en un inicio como un banco comercial para reactivar el crédito y la economía.
A lo largo de su historia, Banxico ha enfrentado diversos retos, desde crisis de balanza de pagos en las décadas de 1940 y 1950 hasta las severas crisis económicas de los años 70 y 80, causadas en parte por políticas expansivas y la obligación de financiar los déficits fiscales del gobierno.
Un momento definitorio en la historia de la institución fue la reforma constitucional de 1994, que le otorgó autonomía. Esta decisión separó a Banxico de las presiones políticas y lo dotó de la independencia necesaria para tener un control exclusivo sobre la cantidad de dinero en circulación. Con esta autonomía, el objetivo prioritario del Banco de México se centró en procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional, es decir, mantener una inflación baja y estable para proteger a la población. A lo largo de sus cien años, Banxico se ha consolidado como un pilar fundamental para la economía mexicana, contribuyendo a la estabilidad financiera del país.






