Para ser gobernador, antes de la alternancia política, existían varias vías: la Cámara de Diputados, el Senado y el gabinete presidencial. Hoy lo son, principalmente, las alcaldías. De ellas saltaron Humberto Moreira, Miguel Riquelme y Manolo Jiménez. Los últimos dos ocuparon antes un escaño en el Congreso del estado. La legislatura actual es casi paritaria (12 mujeres/13 hombres) y por primera vez la Junta de Gobierno la dirige una diputada: Luz Elena Morales, quien, junto con Jiménez, formó parte del ayuntamiento de Saltillo (2010-2013) presidido por Jericó Abramo Masso.
La primera legislatura local mayormente femenina fue la LXI, de 14-25. Para llegar a ese punto debieron vencerse resistencias de un sistema político patriarcal. La paridad de género adquirió rango constitucional con la reforma electoral de 2014, que obligó a los partidos a integrar las listas de candidatos bajo la fórmula de 50-50. El primer congreso federal paritario correspondió a la LXIV Legislatura (2018-2021). Las enmiendas de 2019 profundizaron los avances en favor de la mujer bajo el principio de paridad en todo: ya no solo en los congresos, sino en la totalidad de los cargos de elección popular (alcaldías, ayuntamientos, gubernaturas). También en el Poder Judicial y en los gabinetes federal y locales. Sin esa reforma, hoy no habría 13 gobernadoras. Solo faltan tres para lograr la paridad.
En un análisis sobre la LXI legislatura de Coahuila, Juana Isabel Vera y Hada Melissa Sáenz señalan: «Los grupos parlamentarios del PAN y el PRI tienen mayor trayectoria política con respecto a los otros partidos, destacando las mujeres de este último». Sin embargo, advierten al apoyar «a un grupo de mujeres con más experiencia», los partidos «han dejado de motivar la creación de nuevos cuadros (…), necesarios para incentivar la participación política» (La paridad, una realidad aún por construir en los congresos locales de México/INE, 2022).
El estudio centra su atención en las 32 legislaturas estatales en el periodo 2018-2019. Lorenzo Córdova, entonces presidente del INE, dice, en el preámbulo, que «la representación sustantivas se dará cuando las mujeres legislen en todos los temas y no solo en los sensibles; cuando los hombres se involucren en temas de género y se introduzca de manera transversal dicha perspectiva en la agenda legislativa». La Red de Investigación sobre Mujeres en la Política, observa que «a pesar de que se ha establecido legalmente la paridad electoral en los congresos locales (…), aún no podemos hablar de una representación sustantiva al interior de ellos, ya que aunque los partidos
políticos postulan mujeres más jóvenes, con mayor escolaridad y amplia trayectoria (…), ellas no acceden a puestos claves (…) ni comisiones estratégicas. (…), además, persisten conductas culturales de discriminación, prácticas de violencia política y trato diferenciado entre diputados y diputadas».
La mayoría de las resistencia se han vencido en mayor o menor grado según el estado. A escala federal, el Senado lo preside Laura Itzel Castillo (Morena), y la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán (PAN). En Coahuila, Luz Elena Morales ha adquirido visibilidad como presidenta de la Junta de Gobierno del Congreso y ocupa un lugar en el tablero de Jiménez para la sucesión de 2029. El gobernador moverá todas las piezas —Morales no es la única femenina— para proteger a su delfín. La prioridad inmediata consiste es conservar la mayoría en la legislatura.






