En su artículo, Jorge Vilches sostiene que la calidad de la clase política es un reflejo de la sociedad, y que la mediocridad no es un fenómeno exclusivo de la actualidad, sino una constante histórica. El autor descarta tanto las posturas catastrofistas que anuncian el fin de Occidente, como la idealización de épocas pasadas como la Transición. Argumenta que la mayoría de los políticos en cualquier período han sido de «medio pelo», aunque siempre han existido líderes destacados.
Factores que Contribuyen a la Mediocridad Política
- Falta de Meritocracia: Vilches critica la hostilidad de la izquierda hacia la meritocracia, argumentando que ha llevado a una selección inversa de líderes, promoviendo a los menos aptos bajo la premisa de no generar resentimiento en la sociedad.
- Política de Poder: El autor explica que el verdadero propósito de la política es la lucha por el poder. Los partidos no eligen a sus líderes para servir a la comunidad, sino para que ayuden a la dirección a conseguir y mantener el gobierno.
- Voto Superficial: Vilches señala que los criterios de selección de líderes por parte de los votantes a menudo son superficiales, basándose en la apariencia, el género o la presencia en redes sociales, en lugar de en la experiencia o la capacidad. Esto fomenta que los políticos prefieran aparentar en lugar de saber.
- Abstención y Desinterés: El autor insiste en que la abstención electoral no ha demostrado ser una herramienta de cambio. Sostiene que la sociedad, al votar «con las entrañas» o por costumbre, o simplemente al ignorar la realidad de sus políticos, obtiene la clase política que merece, ya que esta refleja el momento histórico y la cultura de la sociedad que la elige.
La conclusión de Vilches es que para tener una clase política de mayor calidad, es la sociedad misma quien debe elevar sus propios estándares de integridad y responsabilidad.






