Más allá de su efecto estimulante, el café ha demostrado tener propiedades protectoras frente a enfermedades hepáticas. Según la organización British Liver Trust, su consumo moderado, entre tres y cuatro tazas al día, puede reducir el riesgo de desarrollar cirrosis y ciertos tipos de cáncer de hígado. Lo llamativo es que incluso el café descafeinado o instantáneo ha sido vinculado con una menor incidencia de patologías hepáticas, según un estudio publicado en Medical News Today en 2021.






