En un diálogo celebrado en el Museo del Prado con motivo del 50º aniversario del diario EL PAÍS, Bill Gates compartió una visión pragmática y urgente sobre el futuro de la cooperación internacional y el destino de su propia fortuna. El fundador de Microsoft y copresidente de la Fundación Gates fue tajante al afirmar que no desea que su institución tenga una vocación de eternidad, estableciendo el año 2045 como la fecha límite para su cierre. Bajo la premisa de que los problemas actuales requieren una inyección masiva de capital de manera inmediata, Gates planea agotar sus fondos —que incluyen la mayor parte de su riqueza personal estimada en 200,000 millones de dólares— en las próximas dos décadas, confiando en que futuras generaciones de filántropos surgirán para abordar los desafíos del mañana.
Durante el encuentro, Gates lanzó una advertencia preocupante: los avances en salud global logrados entre 2000 y 2025, especialmente la reducción de la mortalidad infantil, corren el riesgo de revertirse debido a las guerras, el cambio climático y, sobre todo, al debilitamiento de los compromisos financieros de las potencias mundiales. Criticó los recortes «abruptos y simplistas» en la ayuda exterior de Estados Unidos, ejemplificando cómo la confusión burocrática ha llevado a cancelar programas vitales de salud sexual y reproductiva en África. Ante este panorama, instó a los ciudadanos y gobiernos a mantener al menos el 1% de sus presupuestos en cooperación, argumentando que se trata de una inversión no solo humanitaria, sino también estratégica para prevenir futuras pandemias que afectarían a todo el planeta.
A pesar de las crisis actuales, el filántropo mantuvo un tono optimista apoyado en la innovación tecnológica. Destacó el potencial de la inteligencia artificial para democratizar el acceso a la medicina y asesoría agrícola en las regiones más pobres, siempre que se logre que estas herramientas sean gratuitas. Asimismo, celebró el desarrollo de nuevos medicamentos con eficacia cercana al 100% para prevenir el VIH y avances científicos que podrían erradicar la malaria. Gates concluyó subrayando la importancia de la motivación humana en el aprendizaje y el trabajo, reafirmando su «marco mental positivo» al recordar que la proporción de la población mundial que vive en la extrema pobreza ha disminuido drásticamente en las últimas décadas, pasando de un 70% en los años sesenta a un 15% en la actualidad.






