De acuerdo con un reporte de Contenido Animal Político, México ha superado las metas establecidas en materia de reciclaje y economía circular del plástico, a seis años de la firma del Acuerdo Nacional para la Nueva Economía del Plástico (ANNEP). Este compromiso voluntario, firmado en 2019 por 77 empresas que representan más de la mitad del mercado de envases y empaques plásticos, ha posicionado al país como un referente internacional. Los logros clave incluyen un notable aumento en las tasas de acopio, el incremento del contenido reciclado en nuevos productos y una inversión significativa en infraestructura.
En materia de reciclaje, México se ha consolidado como líder en América. La tasa de acopio de PET alcanzó un 64% en 2024, superando a Brasil, Estados Unidos y la Unión Europea. Para todos los tipos de plástico, las empresas participantes en el ANNEP reportan un 34% de acopio, superando por segundo año consecutivo la meta de 2025. Este progreso se atribuye a inversiones constantes en infraestructura y a la promoción de una cultura de reciclaje, logrando que el 80% de los envases sean ahora reutilizables, reciclables o compostables.
Otro logro importante es el aumento del contenido de material reciclado en los nuevos envases, que alcanzó un promedio del 24% en 2024, superando la meta de 20% para 2025. Esto significa que más de 396,000 toneladas de materia prima virgen fueron sustituidas por material reciclado, lo que reduce la dependencia de los recursos fósiles.
El reporte también destaca la eliminación de 35,308 toneladas de plásticos innecesarios mediante rediseño y la transición a materiales retornables o compostables. Además, el 100% de las empresas que forman parte del acuerdo han cumplido con la eliminación total de microplásticos añadidos intencionalmente.
El compromiso del sector privado se refleja en las cifras de inversión y responsabilidad social. Las empresas invirtieron 1,281 millones de pesos en infraestructura para acopio y reciclaje, además de destinar más de 28 millones en campañas de educación ambiental. Estos esfuerzos demuestran que la colaboración voluntaria puede generar un impacto significativo y tangible, alineando a México con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU y consolidando su liderazgo en la gestión de plásticos. El reto ahora es escalar estos resultados a nivel nacional para continuar avanzando en la economía circular.






