Bajo la premisa de que «la incertidumbre es una oportunidad», los gobiernos de México y Canadá han iniciado una cumbre empresarial de alto nivel para fortalecer su integración económica y prepararse para la revisión del TMEC. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, recibió a una delegación encabezada por el ministro Dominique LeBlanc, integrada por 370 empresarios de 240 compañías canadienses, con el objetivo de explorar inversiones estratégicas en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Este encuentro se produce en un contexto de giro proteccionista global, donde ambos socios buscan consolidar a América del Norte como una región competitiva. Los sectores clave bajo la lupa incluyen manufactura avanzada, tecnologías limpias e infraestructura portuaria. Destaca el interés mutuo en los minerales críticos; México busca transitar de la simple extracción al procesamiento y refinación, aprovechando la vasta experiencia de la industria minera canadiense.
La agenda bilateral ha integrado también la seguridad como un eje prioritario para garantizar la viabilidad de las inversiones, especialmente tras incidentes recientes que han afectado al sector minero. Ebrard señaló que la colaboración incluirá esfuerzos conjuntos para frenar el tráfico de armas, una preocupación compartida por Ottawa.
Con un intercambio comercial que alcanzó los 56,000 millones de dólares en 2024, el Plan de Acción México-Canadá 2025-2028 se perfila como el complemento necesario al TMEC para navegar las tensiones geopolíticas del siglo XXI.






