En una semifinal del Abierto de Nueva York, Carlos Alcaraz, de 22 años, derrotó a un Novak Djokovic de 38 años con un contundente 6-4, 7-6(4) y 6-2 en solo 2 horas y 24 minutos. La victoria de Alcaraz no solo le aseguró su lugar en la final, sino que también fue interpretada por muchos como el fin de la era dorada del tenista serbio.
Djokovic, considerado por muchos como el mejor de todos los tiempos, felicitó con elegancia a su rival. Sin embargo, su actuación, particularmente en un tercer set sin lucha, llevó a la reflexión sobre su futuro. El propio Djokovic reconoció la superioridad de la nueva generación, afirmando: «Son demasiado buenos».
Esta derrota plantea preguntas sobre cuánto tiempo más podrá competir Djokovic al más alto nivel. Su orgullo y su mentalidad de no ser un «segundón» se pondrán a prueba, ya que la nueva generación de tenistas, liderada por Alcaraz, está demostrando ser imparable. El español, que no ha cedido ni un solo set en el torneo, se enfrentará en la final a Jannik Sinner o Félix Auger-Aliassime.






