Entre populismos te veas.
Por: Orestes Gomez Rodríguez.
En memoria de Ana María Cepeda de la Peña, maestra de generaciones y segunda madre de sus sobrinos.
La doctrina del populismo basa su influencia en una especie de lucha entre el bien y el mal, caracterizado el primero por el pueblo y el segundo por las elites, esto en su origen. Sin embargo, atraves de los años se ha comprobado que en esta lucha se pueden cambiar los papeles por lo que se ha dado en llamar populismo de izquierda o de derecha, según el caso y aunque usted no lo crea.
Los ejemplos pululan en la historia de nuestra raquítica democrática pero solamente en el lado izquierdo de la ecuación, recordando que esto inicio con el sexenio del Gral. Cárdenas, continuo con Echeverria y topo con el arribo de la 2T al poder desde 2018.
Las huellas de esta doctrina incluyen el manejo de subsidios, fideicomisos, la absorción del aparato productivo no solo de las actividades prioritarias del país (agua, luz, petróleo, ferrocarriles y medios de comunicación) sino llegan al extremo en tiempos de Echeverria de crear compañías automotrices, mineras, acereras y químicas entre otras.
Las características principales del populismo rojo incluyen: 1.- La existencia de un líder carismático casi mesiánico que se dice sabedor de los sentimientos de un pueblo empobrecido y sobre todo ignorante del cual hecha mano; 2.- Una sociedad agraviada por un sistema corrompido que los excluye de las fuentes de ingreso ; 3.- Un pueblo pobre y casi marginal con bajo nivel académico ;4.-Una retorica simplista que haga identificar a los ciudadanos ; 5.- Una dicotomía entre el pueblo y la elite causando una división visible entre el ellos y nosotros ; 6.- Una enemistad con las instituciones ; 7.- Uso de la polarización social como lucha de clases y 8.-Ideologia remasterizada. (Cualquier semejanza es mera coincidencia).
A la par del populismo de izquierda esta el de la derecha que difiere de la anterior en que la polaridad no es utilizada ,pero hay una marcada tendencia al regionalismo , al apego a los valores morales o de “las buenas costumbres” como doctrina; llegando inclusive a la marginación como vía ; la xenofobia y la lucha en contra de las iniciativas que otorguen derechos a la ideología de género, al feminismo y todo aquello que se aleje de la conservación del status de sociedad moralizada ; defensa de la propiedad privada y de la soberanía política y económica.
Refiere David Domínguez de la Universidad Complutense de Madrid que estas dos facetas de populismo son comunes en estos días porque: “…Ante el aumento de la inestabilidad y la incertidumbre, el individuo empoderado no se basta para afrontar las tribulaciones del presente. Se genera entonces un sentimiento de anemia similar al que se ha descrito para otros momentos históricos marcados por la modernización y el cambio. El individuo busca refugio en la colectividad y desarrolla una visión romántica del pasado, una añoranza de los viejos tiempos en los que el mañana no se vivía como una amenaza. Esa crisis del liberalismo que pone el énfasis en lo gregario y la añoranza de un pasado mejor permea como veremos en los relatos asociados a la movilización de la derecha o la izquierda radical.”
Los caminos se contraponen en los laboratorios políticos de las dos vías en América Latina porque los populismos rojos se convirtieron en dictaduras como en: Venezuela, Cuba y Nicaragua y en nuestro país que ya va adecuando las herramientas del control de la sociedad y por otro lado las administraciones de: Bukele y Milei y no se diga el señor de los pelos de barbie arrumbada que manda en los Estados Unidos, con el populismo de derecha.
Vivimos los mexicanos en la zozobra de un populismo rojo enrutado a la perpetuación del poder como lo hizo el PRI por mas de 70 años, sin embargo, lo peligroso está en que el
arribo de la izquierda fue atraves del camino de la democracia que reconocieron los gobiernos del PRI y del PAN y hoy día esa vía ya esta penetrada inminentemente por la 2T y el que manda en Palenque.
Lo mas lamentable es que los excesos de ambas vías generan una verdadera erosión de la democracia; la polarización social; la concentración de poder y el debilitamiento de organismos autónomos. Las consecuencias suelen repercutir en serias crisis económicas, inseguridad jurídica y una menor libertad en los medios de comunicación.
La frase es de Carrillo Navas: ““Si siembras el odio en las mentes de los más jóvenes, cosecharas sectarismo, populismo y fanatismo, nunca progreso o conocimiento”. Y en eso estamos inmersos. Haya cosa






